¿SE PUEDE JUZGAR UN LIBRO POR SU CUBIERTA?

Creo que casi todo el mundo está de acuerdo en que ser abierto, es bueno, y tener prejuicios, es malo. Pero… ¿hacemos mal en juzgar a las personas basándonos en los prejuicios preconcebidos?

En el mundo en el que vivimos, desgraciadamente, etiquetamos a las personas poniéndoles los típicos sellos facilones y sin carecer de fundamento. Y los cuales, adjudicamos sin tener conocimiento previo. Así pues los estereotipos, prejuicios, e ideas preconcebidas nos rodean en nuestra vida cotidiana, creándonos unas impresiones equivocadas y que, generalmente, son injustas y desde la ignorancia.

 ¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio

Albert Einstein.

Seguro que todos hemos desechado, alguna que otra vez, una invitación de ir a escuchar un concierto de una música que no es nuestro estilo, o tan solo suponiendo que es un mal grupo solo de oídas, de ir al teatro a ver una obra o, tal vez ir a ver un partido de fútbol al estadio. Y no sólo eso, lo más deplorable es que hemos dejado de conocer a personas por haberlas tachado de tal o de cual, solo porque hemos oído hablar de él, por el lenguaje que utiliza, su profesión, su clase social, su ideología o la apariencia que tiene.

Un gran número de personas piensan que están pensando cuando no hacen más que reordenar sus prejuicios

 William James.

No obstante, esto sucede porque en nuestro cerebro tenemos enquistados muchos clichés como la ópera es una tabarra, el rock es ensordecedor e ir a ver ballet es un soporífero.Incluso que, los intelectuales son pedantes y aburridos. Los conservadores egoístas, los progresistas generosos y comprometidos. Los idealistas, unos pobres ilusos. Los optimistas, unos infelices desinformados. Los tímidos, taciturnos, los románticos, débiles ingenuos,…

Normalmente, simpatizamos con aquellas personas que, bien por su manera de vestir, expresar o manifestarse de cualquier modo, se parecen o coinciden con los nuestros. Sin embargo, repudiamos lo desconocido, lo que no es habitual para nosotros. Lo que identificamos como estereotipos antagónicos o extraños a nosotros, nos produce desconfianza, animadversión o cuanto menos repeluzno. Nos parapetamos, al suponer que no tienen nada que ver con nosotros, es más, algunas veces los sentimos como enemigos, sin conocerlos siquiera.

Un prejuicio es una opinión vaga sin modos visibles de soporte

Ambrose Bierce.

Imagen

Así pues,… puede que los prejuicios sea un malvado vicio de las personas que se utiliza como sistema de alarma primario. Por ejemplo, si ves al instante y con claridad que una persona, una ciudad, o una profesión no están hecha para ti, ¿es bueno ignorar tu intuición y leer entre líneas? O… ¿se puede juzgar un libro por la cubierta?

Fdo. Hablando Balleno.

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3 Respuestas a “¿SE PUEDE JUZGAR UN LIBRO POR SU CUBIERTA?

  1. Creo que es bueno hacer caso a la intuición, esa que a veces nos hace probar cosas impensables. Y creo que los prejuicios son malos. A veces si te aceptan siendo invisible es buena señal porque quitas prejuicios como la apariencia. Igual que la portada de un libro

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